¿QUÉ ES EL ROTOMOLDEO?

El rotomoldeo es un método de transformación de plásticos, habitualmente Polietileno, mediante el cual es posible fabricar cuerpos huecos de gran variedad de tamaños, formas y texturas. Generalmente ha sido usado y se asocia a la manufactura de depósitos y tanques de plástico, pero debido a los avances técnicos ocurridos en las últimas décadas, su aplicación en otros sectores es cada vez mayor.

Algunos sectores en los que el rotomoldeo está especialmente indicado son los de equipamiento de granjas, mobiliario urbano, equipamiento deportivo,… Sectores donde antes las piezas, de grandes dimensiones, eran elaboradas en metal o fibra de vidrio y ahora se producen en plástico de una sola pieza. Todo ello, implica una mejora considerable en costes (tanto en la fabricación como en el mantenimiento), peso, tiempo de fabricación y homogeneidad en las piezas manufacturadas. Hablamos de un método de fabricación semiautomático dónde el factor humano no es tan crítico como en técnicas más artesanales como la soldadura de tubos/planchas de metal y el laminado de fibra de vidrio.

 

El proceso

El principio del proceso del rotomoldeo es muy sencillo. Precisamente su simplicidad nos permite tener el control sobre las propiedades de la pieza a fabricar.
Consta de 4 fases:

  • Carga de material
    Se abre el molde, se carga de material plástico en polvo y se cierra.
  • Calentamiento
    El molde se introduce en el horno y comienza a girar alrededor de dos ejes ortogonales. El proceso de girar no parará hasta la fase de desmoldeo. Esto hace que el material plástico se adhiera a las paredes internas del molde, obteniendo una pieza hueca o semihueca.
  • Enfriamiento
    Una vez terminada la fase de calentamiento, el molde pasa a la cámara de enfriamiento, donde se enfría con aire. Esta fase es la que hace que el plástico mantenga la forma deseada mientras se solidifica para permitir su desmoldeo.
  • Desmoldeo

El molde deja de girar y se procede a la apertura del molde. Se extrae la pieza moldeada y se inicia un nuevo ciclo.

 

Características y ventajas del rotomoldeo
 

El rotomoldeo es un método de fabricación de componentes que se basa en la fuerza de la gravedad para hacer que el material se adhiera a todas las formas del molde. Es una ventaja significativa sobre otros procesos de fabricación ya que no necesita soportar fuertes presiones durante el proceso en el que se le da forma al material. Además, permite crear piezas de doble pared, e incluso espumados, que con otro tipo de técnicas resultaría más costoso.

Por otro lado, el espesor de la pared puede ser uniforme. Aun así el rotomoldeo de la opción de modificar esta característica en algunas zonas por lo que sería posible hacerlo sin necesidad de modificar el molde.

Se trata de una técnica ideal para series cortas, ya que el proceso permite fabricar un número corto de piezas. Además de ello, en cada principio de ciclo se añade el material, por lo que se pueden realizar de distintos colores uno tras otro sin necesidad de parar la producción.

El rotomoldeo da la posibilidad también de añadir insertos. Se integran en el molde, previo fase de calentamiento, y al finalizar el proceso quedan completamente integrados en la pieza. Ruedas, relojes, tapones, medidores, etc. Cabe decir también que las piezas que se fabrican son huecas o semihuecas. De este modo, no existen las soldaduras ni se desperdicia material.

Por último, con las últimas mejoras en la tecnología, es posible moldear gráficos de alta calidad en la pieza. Al estar moldeados dentro de la pieza, son indelebles y con gran capacidad para soportar golpes, rozaduras y el paso del tiempo.

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